Opciones sobre el dolor.
El dolor no es solo un síntoma o una enfermedad. El dolor es una función del organismo, destinada a protegernos de un daño externo. Quizá muchas veces hemos querido evitarlo, especialmente cuando pensamos en nuestros hijos. No quisiéramos que sufrieran, que pasaran por la vivencia del dolor, con mayor razón si nosotros lo hemos experimentado. Pero, si yo sé que el dolor en una forma de anuncio de daño. De hecho, cuando nos quemamos, esto produce una reacción inmediata no solo de dolor, sino además, una reacción de evitación, la cual se procesa especialmente en la médula espinal, y no alcanza a ser controlada en las áreas superiores. Cuando existe un dolor como éste, no cabe la posibilidad de ponernos a pensar si quitamos la mano o no, sino que lo hacemos, sin lugar a dudas, ni a reflexiones.
Cuando se produce un dolor, justamente uno debe ir al origen del mismo, y cuando hay un proceso inflamatorio, un proceso infeccioso, el objetivo del tratamiento no será los analgésicos especialmente, sino solucionar el foco de inflamación. Por ejemplo, el dolor de las vesícula biliar relacionado con cálculos en su interior, será solucionado con la cirugía de la vesícula y su extracción. Así también cuando se produce una lesión dentaria.
Pero en algunas ocasiones el dolor se produce en sí mismo. Es decir en las mismas vías nerviosas que conducen la información del dolor, o en otras vías nerviosas cuya función es inhibir el dolor. Así sucede en la neuralgia del trigémino por ejemplo. Allí el abordaje terapéutico será con analgésicos antiinflamatorios, o con analgésicos llamados opiodes. Por lo demás, el trabajo de control sobre los conductores de la información dolorosa, se hace con medicamentos que se usan habitualmente en la epilepsia. Por último, quiero referir que la vinculación entre la depresión y el dolor es cada día más fuerte, y se usa antidepresivos en estos casos también.
Dr. Jorge Galdames Villagra
Neurólogo
363 03 03
Consulta Neurologica


